ENTREVISTA A MICHELANGELO


El reputado artista nos muestra que no sólo pinta, esculpe o diseña


Publicación 5 - Daniel Regueiro
En esta edición, la sección de Literatura estará dedicada al gran maestro Miguel Ángel Bounarrati, apelado como Michelangelo. El florentino es más conocido por sus majestuosas obras en escultura, arquitectura y pintura, pero La Gaceta del Imperio quiere destacar su faceta más sensible: la poesía. En la entrevista nos cuenta más sobre su vertiente literata.

- ¿Cómo surge la faceta más sensible en un maestro tan consolidado en otros ámbitos del arte?

- Como bien dices, me he podido expresar pintando frescos en la Capilla Sixtina o tallando a David, pero buscaba nuevas experiencias. El arte es amplio y me decidí a probar otras disciplinas. Principalmente en la lírica puedo canalizar mis sentimientos y emoción de una forma más expresiva, mediante la palabra.

- ¿Cuáles son tus influencias e inspiraciones?

- Mi gusto por la literatura tiene su origen en el gran mecenas Lorenzo, el magnífico. Él fue quién me acogió en su palacio para recibir en él una formación artística. Allí me encontré con humanistas como Angelo Poliziano, Giovanni Pico della Mirandola o Marsilio Ficino, siendo estos los que me transmitieron esa simpatía por la literatura. Pero mi principal ídolo lírico es Francesco Petrarca. Su estilo es la fuente de la que emana mi inspiración.

- ¿Qué temas se pueden apreciar tus obras?

- Básicamente la religión y el amor son mis tópicos. Ya he dicho que el petrarquismo alienta mi obra poética, por lo que el platonismo, la naturaleza bucólica, la idealización de la belleza y estética son la tónica general de mis composiciones. Asimismo uso la poesía como herramienta para transferir mis inquietudes espirituales, en cuanto a la religión. Sin embargo no hago desprecio al humor y a la burla, que también lo cultivo, aunque en menor medida.

- ¿Formalmente de qué tipo de composiciones se tratan?

- Pues, siguiendo mi afán por la corriente supra mencionada, los sonetos y los madrigales son mi tendencia. El soneto está compuesto por dos cuartetos y dos tercetos de arte mayor, mientras que los madrigales son poemas breves, que generalmente escribo en versos endecasílabos y heptasílabos. Sí es cierto que me preocupo bastante por la forma, ya que un perfeccionista como yo quiere un trabajo impecable, lo más cuidado y estéticamente bonito posible.

Tras conocer un poco más su obra lírica, podemos afirmar que Michelangelo es un hombre con mucha expresividad, la cual está impregnada por la fe y la pasión amorosa. Hemos comprendido de que el italiano no desentona con la actual moda literaria, y que su obra es muy contemporánea, pues encaja en la clasificación literaria de los últimos años, tanto en la forma como en el contenido. Finalmente, después de agradecer su dedicación, le hemos deseado tanto éxito como en sus otros menesteres. A continuación reproducimos una de sus composiciones:


“Ya que por carne tengo paja y azufre en el pecho, 

ya que tengo huesos que son seca madera, 

ya que mi alma no tiene rienda ni tiene guía, 

ya que corro al deseo y más aún tras la belleza, 

ya que mi mente es débil, ciega y vacila, 

y ya que la cal viva y los señuelos llenan el mundo, 

no me sorprenderé cuando estalle en llama, 

por una chispa del primer fuego que tropiece”. 

Fragmento del soneto XXII dedicado a T. Cavalieri

(Año 1540)

M.A. Bounarroti, pintor, arquitecto, escultor y poeta

Fresco en la Capilla Sixtina. Obra del artista Michelangelo


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